Opinión

El sueño de los bolos

 

Por lo general los sueños que tenemos mientras dormimos no se recuerdan al despertar por la mañana.

 

Pero uno que tuve la noche del 16 al 17 de este caluroso mes de julio quedó vivo en mi mente, muy vivo, y me ha dado que pensar…

Os lo voy a contar… Lo que no os puedo decir es si el sueño fue en blanco y negro o en color. Me parece que en lo primero, pero no estoy seguro.

Veréis. Se desarrolló en una serie de escenas, como si fuera cinematográfico.

El sueño de los bolos I.
El sueño de los bolos I.

En la primera escena un bolo –sí, un bolo, de esos de jugar a tirarlos con una bola– flotaba arrastrado por un impetuoso río.

En la segunda había doce bolos, doce, de pie, en una plataforma que flotaba en el mismo río… Los bolos estaban alineados en dos hileras perpendiculares a la marcha del agua.

En la tercera los doce bolos eran arrastrados por la corriente, muy turbulenta, sin ningún orden.

En la cuarta aparecía el bolo de la primera escena, solo, de pie en la misma plataforma donde antes estaban los doce de la segunda.

En este momento me desperté con la sensación de que el río me iba a engullir.

Y eso es todo. Ahora me gustaría ser el bíblico José, el histórico Yuya, que creo son el mismo personaje, para descifrar lo soñado. ¡Pero no lo soy! No obstante, voy a intentarlo, con vuestro permiso. Y si alguien que sepa más que yo quiere corregirme, le invito encarecidamente a que lo haga.

El sueño de los bolos II (dibujos esquemáticos del autor)
El sueño de los bolos II (dibujos esquemáticos del autor)

¡Doce bolos! ¡Precisamente doce! ¿No serán los meses de un año que pasa y son sustituidos por otro, en una fecha concreta, el 17 de julio de 2017? ¿Qué pasará ese día?

El río tumultuoso… ¿no podría ser la representación de una serie de acontecimientos vertiginosos, catastróficos…? Pero… ¿a qué nivel? ¿Personal, nacional o mundial?

Y los bolos…. ¿qué significado pueden tener? ¿Por qué son bolos y no cualquier otra cosa? ¿Simboliza, quizás, el quietismo de las personas, que no sienten nada al ser golpeados, y caen o flotan inermes? ¿Son tentempiés, que siempre quedan firmes?

La plataforma flotante… ¿qué es? ¿La tabla de salvación, la esperanza de un futuro mejor en un mundo turbulento…?

¿Qué ocurrirá dentro de un año? Probablemente nada, pero aquí queda esto escrito, por si acaso…

Porque… ¿Y si ocurre algo a nivel personal, nacional o mundial el 17 de julio de 2017? Si algo gordo pasa, deberíais nombrarme ministro, como a José o Yuya.

¡A lo mejor sería la solución para España o para Europa! Aunque quién sabe… ¡Es tan difícil arreglarlo!


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7 comentarios

  1. Querido Emiliano.
    Interesante tu sueño y tu interpretación. No soy yo quién para reinterpretarlo o dar una versión, no la tengo.
    Pero tu sueño me recuerda a Heráclito de Siracusa y su río. El ser fluye como el río y sus aguas nunca son las mismas..ya sean mansas o tumultuosas. Y está claro que le próximo día 17.7.2017 ocurrirá algo, aunque no sepamos qué. Me apunto la fecha!
    Un fuerte abrazo , amigo. Y feliz día de Santiago a ti y todos tus lectores.

    1. Querido amigo David: te invito a que, de acuerdo con Heráclito, des una interpretación a mi sueño. ¡Atrévete! Y ya veremos que pasa.
      Un abrazo

  2. Querido Emiliano,

    Gracias por compartir tu sueño. Has conseguido un relato muy intenso y vivo que nos plantea de lleno la vieja historia de la identidad. Ahora soy, ahora no soy. ¿Quién soy ahora? un bolo que la corriente lleva, o como dice Francisco Aldana en la epístola a Arias Montano que creo que ya te he comentado alguna vez:

    yo soy un hombre desvalido y solo,
    expuesto al duro hado cual marchita
    hoja al rigor del descortés Eolo;

    que aquí podríamos parodiar:

    yo soy un bolo desvalido y solo,
    expuesto al caudal del río…

    ¿Quién soy? Y cuando los años hayan pasado ¿Quíén seré?

    El año que viene estaré atento…

    Un abrazo

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