Opinión

¿Estamos contentos? // Are we happy?

 

La satisfacción de hacer bien el trabajo contribuye en mucho a la realización personal y profesional, pero en muchas ocasiones sentimos que no es suficientemente recompensado. Simplemente con el cumplimiento de las obligaciones por las partes, facilitando, además, que estas se cumplan, podemos considerar que la recompensa esperada nos llega a través de aquella.

 

Un trabajo bien hecho se consigue poniendo empeño en ello y tratando de cumplir los niveles de calidad que la organización desea para el desarrollo de su actividad, pero también dando apoyo desde la dirección con medios y recursos necesarios. Es aquí cuando empiezan los problemas. Cuando se pierde el equilibrio entre productividad y calidad se generan tensiones que acaban desencadenando insatisfacción, que, a su vez unida a un exceso de presión y estrés, provocan desidia, depresión y, como no, accidentes. Hablamos del síndrome del quemado o “burnout”. A grandes rasgos consistiría en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.

Quiero incidir en dos aspectos muy importantes:

  • Los procedimientos y reglas que la dirección establece en sus sedes centrales y, a veces, en los centros de trabajo que no facilitan el desarrollo y adaptación de los trabajadores a las circunstancias del puesto. Estas se llevan al extremo de conseguir la apatía de aquellos por complicar demasiado el desarrollo de sus derechos y objetivos.
  • La presión excesiva para conseguir los objetivos de producción llega a generar grandes fallos en calidad, seguridad y rendimiento, es decir, la presión por avanzar se torna en descenso de producción, accidentes y malos productos o servicios.

Circunstancias de este tipo ponen en gravísimo riesgo la integridad personal, profesional y laboral de los miembros de la organización por provocar falta de atención y concentración, fuertes discusiones y decisiones en contra de los valores establecidos.

Si cada uno asume sus responsabilidades y coopera con sus compañeros y colaboradores ayudando a eliminar las pequeñas dificultades que surgen, la organización mejorará y se contribuirá a evitar el dichoso síndrome.

«Si al escalar una montaña en dirección a una estrella, el viajero se deja absorber por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cuál es la estrella que lo guía».(Antoine de Saint Exupery)

Are we happy?

The satisfaction of doing good work greatly contributes to the personal and professional development, but often feel it is not sufficiently rewarded. Simply considering the fulfilment of obligations by the parties, facilitating further that these are met, we can consider that the expected reward comes through it.

A work well done is achieved by putting effort into it and trying to meet the quality standards that the organization wants to develop its activity, but also providing support from management means and resources. Here it is where the problems begin. When the balance between productivity and quality is lost, tensions eventually trigger dissatisfaction, which in turn bonded to excess pressure and stress, causes apathy, depression and, of course, accidents are generated. We speak about «burnout» syndrome. Broadly consist in the presence of prolonged stress response in the body to emotional and interpersonal stressors that are present at work, including chronic fatigue, inefficiency, and denial of what happened.

I want to draw attention into two very important aspects:

  • The procedures and rulesestablished by management in its headoffices and, sometimes, in workplaces that do not facilitate the development and adaptation of workers to the circumstances of the post. These are carried to the extreme of getting the apathy of those for complicating the development of their rights and goals too.
  • Excessive pressure to achieve production targets even generates major failures in quality, safety and performance, ie, the pressure to advance becomes declining production, accidents and bad products or services.

Circumstances of this type put at serious risk the personal and professional integrity of the members of the organization for causing lack of attention and concentration, strong discussions, decisions against established values.

If everyone takes responsibility and cooperates with peers and partners helping to eliminate small difficulties arise, the organization will improve and will help avoid the happy syndrome.

«If climbing a mountain toward a star, the traveler is allowed to absorb the problems of climbing, you risk forgetting what the star that guides». (Antoine de Saint-Exupéry)

Más información: GESPROSAL


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