Jesús Málaga

Lucha contra el barro

La Salamanca de 1979 mantenía la mayoría de sus vías sin asfaltar

Cuando a finales del siglo XIX llega Unamuno a Salamanca para tomar posesión de su cátedra queda impresionado por la belleza de sus monumentos. Escribe a su familia, y en la misiva describe la ciudad como una bella damisela a la que le huelen los pies. Salamanca era una ciudad sucia y maloliente, con sus calles sin urbanizar, en barro. La Salamanca de 1979 mantenía la mayoría de sus vías sin asfaltar, y las del centro de la ciudad, que tenían la suerte de conocer el betún, estaban en un lamentable estado.

La envergadura del problema de la urbanización de calles era tal que desarrollamos una estrategia que a medio plazo dio resultado. Comenzamos a urbanizar en cada uno de los barrios un circuito por el que se pudiera transitar, bordeando el caserío y penetrando en el corazón del mismo. No podíamos acometer la totalidad de las calles que necesitaban asfalto, pero al menos cada barrio contaría con un perímetro.

En el otoño de 1981 pavimentamos e iluminamos la Chinchibarra. Las calles Los Olivos, Crisantemos, Pinos, Olmos, Margaritas, Hortensias, Riofrío, Chinchibarra, Lazarillo de Tormes, Pablo Picasso y La Guerra mantenían una deficiente urbanización y un escaso alumbrado. Una inversión de 43 millones de pesetas les devolvió el asfalto, la luz y la presión del agua a las casas.

La urbanización del barrio del Oeste y las Salesas se llevó algo más de dinero, 74 millones de pesetas. Acometimos la urbanización de los dos barrios, sus calles eran más anchas y de mayor longitud: Fernando de la Peña, los Hidalgo y Conde don Vela en las Salesas, y Juan Picornel, Churriguera, Granero, Luis Vives y Muñoz Torrero en el barrio del Oeste.

Las primeras calles del barrio Blanco que conocieron el asfalto fueron Santa Rita, San Arcadio, La Misión, Regato del Anís y Méndez Núñez. Todas ellas formaron el primer circuito de acceso a esta parte de Pizarrales en 1981. Hasta 1985 no comenzaron a urbanizarse el resto de las calles de este barrio obrero: San Bruno, San Andrés, Santa Teresita del Niño Jesús, Buen Pastor y parte de las calles La Misión y Méndez Núñez.

A principios de 1982 se urbanizó un circuito en el barrio de los Pizarrales: La vitoria, Luis Anaya, Limón y la Moral conocieron el asfalto por 23 millones de pesetas.

Pocos meses antes, en 1981, se urbanizaron las calles en el entorno al monasterio de las Claras y el complicado barrio de la Marina Imperial. A finales de ese año vieron obras las calles Grillo, Pedro Cojos, Santa Clara, Lucero, Cáliz, Marquesa de Almarza, Obispo Barbado Viejo, La Cerca, Lucero y Los Mártires.

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