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Jesús Málaga

Aprobación definitiva del Plan Especial

JESÚS MÁLAGA: ‘Desde el balcón de la Plaza Mayor’ (Memorias de un alcalde)

El compromiso del MOPU en la Operación Piloto fue claro: redactar el Plan Especial, y lo cumplió escrupulosamente. Gracias a él podemos decir que contamos en Salamanca con unas reglas de juego que hicieron posible la salvación del barrio más singular de la ciudad. A partir de esas fechas todo fue como casa que se quema. El 17 de septiembre de 1984, en plenas Ferias y Fiestas de la ciudad, como si de un festejo más se tratara, el Pleno del Ayuntamiento de Salamanca le dio su aprobación definitiva. Aquel día respiré tranquilo, habíamos logrado poner una pica en Flandes, y la recuperación del patrimonio que nos habían legado nuestros mayores no tenía marcha atrás.

Con el plan catalogamos uno a uno los edificios de interés, se mejoró el medio ambiente y se conservó la trama urbana y las condiciones de habitabilidad. No queríamos conseguir un Barrio Antiguo museo, más bien lo contrario, queríamos un barrio vivido día y noche. A esta forma de concebirlo lo llamamos coloquialmente la rehabilitación “con bicho dentro”. Conocía otras formas de actuar como el caso de Cáceres, donde a las diez de la noche el barrio quedaba abandonado, o el de Toledo, que está acaparado por el comercio turístico y las instituciones. Queríamos que cada edifico que se restaurara tuviera un fin, huyendo de “rehabilitar por rehabilitar”.

Con el Plan Especial se protegieron las edificaciones dependiendo de su importancia.  En unas solamente había que mantener la fachada, el aspecto exterior, en otras ocasiones, cuando el inmueble lo requería, se protegieron algunos elementos de su interior, y por último en otras, los monumentos BIC o los que se consideraba importante su protección, la conservación era integral y había que respetar la totalidad del inmueble. Cuando el edificio estaba tan degradado que era imposible su recuperación integral se optaba por otro tipo de protección y conservación.

El Plan Especial se aprobó por unanimidad en el pleno de septiembre de 1984. Nacía muy ligado, pero con autonomía del MOPU. El seis de abril de 1951 Salamanca fue declarada Conjunto Histórico Artístico, pero esa denominación no alcanzaba a la Plaza Mayor. En 1982 la denominación se amplió al territorio comprendido dentro de la primera ronda y las orillas del Tormes. El 17 de septiembre de 1984 comenzó a funcionar la mejor herramienta de trabajo urbanístico para la Salamanca monumental, la que hizo posible que nuestra ciudad sea hoy reconocida como una de las que mejor ha sabido recuperar sus esencias.

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