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Jesús Málaga

La firma del compromiso

JESÚS MÁLAGA: ‘Desde el balcón de la Plaza Mayor’ (Memorias de un alcalde)

Estampamos la firma en un acto solemne que fue saludado por algunos como una fantasía, o un proyecto más de los muchos que a lo largo de los últimos decenios se habían firmado para recuperar Salamanca. Todas las personalidades convocadas acordaron invertir en la rehabilitación de Salamanca durante los años 1983-84 seiscientos setenta millones de pesetas, cantidad que pronto se quedó corta y alcanzó los 2.000 millones.

Había surgido la Operación Piloto más ambiciosa de España, y sin que nadie diera un duro por ella, la más exitosa de cuantas se pusieron en marcha. Quero consideraba que estas acciones sobre el patrimonio solamente tenían éxito si tiraba del carro el Ayuntamiento, y nosotros fuimos en este tema como una mosca cojonera.

Antonio de Meer estaba preocupado por el mantenimiento de la población autóctona y la mejora de sus condiciones de vida, y respetamos su sabia opinión. No quería que el barrio se convirtiese en una zona exclusiva de la ciudad, para clases acomodadas.

En el discurso posterior a la firma valoré el esfuerzo de muchos de los funcionarios del Ayuntamiento para que llegáramos a este fin feliz. Las cosas pintaban bien, en 1984 el Ministerio de Agricultura se sumó a la Operación Piloto a través del ICONA, Instituto para la Conservación de la Naturaleza.

Llegaron los últimos, pero fueron activos como ninguno. Plantaron árboles y ajardinaron la Vaguada de la Palma, limpiaron y replantaron la ribera del Tormes en la ronda entre puentes. La colaboración con ICONA duró dos años, 1984 y 1985, y la inversión llegó a la nada desdeñable cantidad de 50 millones de pesetas. En la apuesta del Ministerio de Agricultura tuvo mucho que ver su titular, Carlos Romero, y, por supuesto, el director general del ICONA, Ángel Barbero. El Instituto para la Conservación de la Naturaleza intervino también en la Aldehuela, la escombrera de Garrido y en Gargabete.

Surgían proyectos por doquier y, lo que era más positivo, recursos para financiarlos. 65 millones para La Palma y la Ronda entre Puentes. En la rehabilitación de las 24 viviendas del barrio de Pescadores, en la Ribera del Puente, en el antiguo barrio de Santiago, se invirtieron 55 millones de pesetas.

Obras Hidráulicas aportó recursos, 50 millones para el tratamiento de los espacios libres de la ribera del Tormes, los entornos del Puente Romano y el saneamiento de las calles del Barrio Antiguo. Las viviendas de San Vicente contaron con 250 millones que aportó la Secretaría de Estado de Vivienda del MOPU, y Bellas Artes se encargó del reforzamiento de la muralla. ICONA invirtió también en las riberas del río y en el jardín del Visir.

Quero justificó la Operación Piloto de Salamanca en que la ciudad estaba empeñada en que saliera adelante, especialmente su Ayuntamiento. Se necesitaba que fuera un éxito para ponerla de ejemplo a otras ciudades de España con cascos antiguos muy deteriorados. Para la ejecución de la Operación Piloto fue decisivo que el Consistorio tuviera el Plan General muy adelantado y redactando y a la vez el Plan Especial de la Zona Antigua.

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