Jesús Málaga

El problema del agua llega a su fin

JESÚS MÁLAGA: ‘Desde el balcón de la Plaza Mayor’ (Memorias de un alcalde)

El problema del agua duró más de 10 años. En julio de 1982 el Ayuntamiento tuvo que acometer la impermeabilización del depósito de los Cañones, ya que al haber estado tanto tiempo en desuso había sufrido un sinfín de desperfectos, cuya reparación costó dos millones y medio de pesetas.

El sábado 28 de noviembre de 1981 se preparó una gran fiesta popular para celebrar la llegada del agua al Teso de los Cañones. Duró todo el día. Hubo juegos infantiles con el agua como motivo, pasacalles, teatro para niños, festival folklórico, concierto de la Banda Municipal, y música con verbena por la noche. Desde el otoño de 1981 todos los barrios tienen agua. Hasta entonces cerca del 40% de la población salmantina carecía de ella o tenía limitaciones serias en el suministro. La estación de bombeo desde la Chinchibarra hasta el Teso de los Cañones se estableció en Gran Capitán.

El servicio de suministro de agua estaba atendido aquel año por cien personas. 26 de ellas se dedicaban a las averías que se producían en las 24 horas del día. Atrás quedaban las roturas de tuberías que derramaban agua sin cesar sin que nadie viniera a arreglarlas. El número de averías atendidas por año ascendían entonces a 1.000, y las reparaciones en las redes de agua y alcantarillado a 2.500. El servicio contaba también con fontaneros, lectores de contadores y hasta un ayudante técnico sanitario para recoger las muestras que estudiaba el Servicio de Bromatología de la Facultad de Farmacia, con el que suscribimos un convenio. Ingenieros de caminos, ingenieros técnicos de obras públicas, delineantes y administrativos completaban la plantilla.

La capacidad de abastecimiento a finales de 1981 era de 85.000 metros cúbicos, con dos clarificadoras y siete depósitos, algunos muy antiguos y de poca capacidad. La captación se hacía en la Aldehuela, 600 metros cúbicos por segundo, y pasaba a la potabilizadora situada en el mismo lugar. De la potabilizadora era impulsada al depósito del Rollo, junto al antiguo Parque de Bomberos de Campoamor, que hacía las funciones de regulador. Desde ese depósito se volvía a bombear al de la Chinchibarra, con capacidad para 40.000 metros cúbicos, desde donde se abastecen todos los barrios de la margen derecha, pero en cota inferior a los 810 metros. Los pisos con cotas mayores necesitaban de un elevador y un depósito. Junto al depósito de la Chinchibarra había otro pequeño que abastecía al barrio Garrido y a Ciudad jardín.

Desde la Chinchibarra, como hemos indicado, el agua pasa por una tubería de impulsión al depósito de los Cañones y éste distribuye por los barrios del Pizarrales, Carmen, Blanco, San Bernardo, Oeste y Vidal.

— oOo —


Noticias relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba