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“La música tradicional es pura improvisación”

Agustín García, José Climent y Carlos Martín forman el grupo Atairaos

Agustín García es un tambolilero tradicional salmantino con más de 40 años de experiencia en el mundo de la música. Junto al violinista José Climent y Carlos Martin Aires con el buzuki, han sacado a la luz su último proyecto, Atairaos.

A raíz de la pandemia, crearon un grupo, que, aunque en un principio solo tenía dos componentes acabó añadiendo uno más, actualmente se dedican a interpretar canciones tradicionales charras añadiendo otro tipo de instrumentos no tradicionales de la ciudad salmantina.

Carlos Martín, José Climent y Agustín García, de Atairaos.

Agustín, preséntenos Atrairaos
Somos una formación musical no al uso. Es decir, un grupo especial porque tenemos un tratamiento de la música de un modo particular y este modo se manifiesta porque no somos un grupo al uso en el sentido de que pillas cualquier canción tradicional y la varias, la cambias, la amplias, en fin, haces la variante que te apetezca y que te guste, sino que lo que hacemos es coger cualquier canción, por ejemplo: La Clara, El burro villarino, una charrada  o cualquier cosa  e interpretamos tal cual se interpretaba. Lo que hemos hecho es añadir otro tipo de instrumentos no tradicionales de Salamanca a estas canciones. Pero la voz cantante o la batuta en el ámbito musical la llevan la gaita o el tamboril, los otros instrumentos se adaptan y se acoplan a ellos sin variar para nada lo que es la esencia de la música charra.

Agustín García, tamborilero.

Entonces, ¿se puede decir que versionan la música tradicional?
Precisamente no. Nosotros somos un poco la excepción en este sentido, no digo ni que seamos mejores ni peores, pero cualquier grupo que escuches actual de música folk. Nosotros no somos un grupo de música folk, somos un grupo de música que hacemos un tratamiento sencillamente de acople de instrumentos. Nosotros no variamos la música tradicional tal cual.

Precisamente, ¿eso es lo que les diferencia del resto de grupos?
Si. Cualquier grupo que escuches va a usar una canción y va a variar según sus posibilidades, nosotros no. No solo no la variamos, si no que creemos que la enriquecemos con el aporte musical de otros instrumentos.

¿Qué pretenden o qué buscan con este tipo de música?
No es que nos hayamos planteado un fin determinado a conseguir. Es una prolongación de lo que en principio se ha tocado siempre, lo que se ha manifestado musicalmente. Todo esto viene porque en el confinamiento, como ya nos conocíamos José Climent y yo, y hacía mucho tiempo que no nos veíamos, él me propuso hacer algo de música, porque él sabe que tengo un repertorio muy amplio. Entonces coincidimos y nos citamos varios días para ensayar y ver como quedaba y el resultado nos gusto. Luego se unió Carlos Martin Aires con el buzuki, que lógicamente no es un instrumento tradicional ni mucho menos de Salamanca, pero nos gusto como quedaba.

Carlos Martín, con el buzuki.

O sea, que el grupo surgió a raíz de la pandemia
Sí. Fue un poco el detonante. Durante la pandemia yo he enviado más de 400 piezas a gente que yo se que le gusta y le puede interesar. De esas 400 piezas, las he tocado tal cual las recordaba porque a lo largo de estos 40 años como comprenderás he tenido la oportunidad de una labor de investigación y de poder estar con los antiguos tamborileros que son los que me enseñaron a tocar estas piezas. A mí lo que me gusta es que lo conozca la gente. La pena es que no solo no se conoce si no que está un poco olvidado.

Es como si quisieran darle realce
Es lo que intentamos hacer en Atairaos, mostrarlo y dar a conocer una parte del folclore que fue y estuvo ahí siempre, pero que actualmente, en parte por los medios de comunicación o los gustos musicales actuales, no es la que era. Las personas cuando escucha esta música folk, que está basada en la música tradicional, se piensa que es la música real y tradicional de Salamanca y no es así. Yo no estoy diciendo que este mal interpretada ni que no sean piezas acordes, eso ya es harina de otro costal. Lo que tocamos es tradicional no académico, la diferencia es que la académica esta todo reglado y cuadriculado y siguiendo unas pautas algo que no se tiene para nada en cuenta en la música tradicional.

Es decir, a la hora de tocar, la música tradicional es más libre…
Sí, entonces para los músicos académicos les cuesta mucho acoplarse al mundo de la tradición, que no es fácil.

¿Cómo está evolucionando Atairaos?
No puede haber mucha porque el grupo realmente ha cumplido un año el día 18. Empezamos en serio y a grabar un CD el día que erupcionó el volcán de La Palma. Como ya habíamos tenido contactos, empezamos a tocar ahí, pero en base a la tradición. Lo que hemos hecho ha sido ir añadiendo piezas o teniendo colaboración como Carlos Martin Aires que en principio no formaba parte éramos un dúo y ahora somos un trío. También hay una colaboración de Rafa Martín que es un componente circunstancial que interviene en un par de temas y el toca la zanfoña desde hace muchos años.

¿Piensan en más colaboraciones?
Estamos abiertos, tampoco es algo excepcional. Hay músicos buenísimos. No tenemos nada pensado pero esto puede surgir. Esto es como la música tradicional, que es improvisación pura. De hecho, yo soy capaz de tocar la misma pieza de mil maneras, cada vez que la toco es distinta a la anterior. Lo que sí que me resulta casi imposible es tocar la misma pieza de la misma manera, soy incapaz.

Entonces, ¿podríamos definirle como un músico muy versátil?
Sí, en el momento en que me adapto e improviso. A veces puedo equivocarme pero continúo e intento que me salga bien, así que si, se puede decir así.

El violinista José Climent.

¿Cree que con todo el éxito que están teniendo otros tipos de géneros musicales puede acabar desapareciendo la música tradicional?
Es muy difícil. Pero ahora pones la televisión o la radio y tienes miles de formulas musicales, al diversificar pierde potencial la música autóctona la tradicional. Creo que perderse como tal no, igual no evoluciona por el camino más acertado, pero se hace un hueco. Igual llega el día en que sea una música más marginada porque ha ocupado su sitio la música más actual.

Tienen concierto el día 5 en la Alberca. ¿Qué respuesta reciben en los conciertos?
Si, en principio iba a ser en julio pero hubo el problema de los incendios y tuvimos que aplazarlo porque no era el momento. De los conciertos que hemos tenido, las expectativas están cubiertas. El público nos ha felicitado, les ha encantado y les ha sorprendido muchísimo.

Hay mucho público que no conoce este estilo de música…
Si. Además, hemos coincidido con músicos profesional que saben muy bien la música que puede gustar más o menos. Nuestra interpretación ha gustado a todo el mundo porque es música tradicional tal cual.

Aproveche. ¿Qué le dice al público para que no se pierda sus conciertos? 
Simplemente que se acerquen, escuchen y después opinen. Lo que no me parece bien es que opinen de algo que desconoce. En mi pueblo dimos un concierto en agosto en las fiestas y hubo personas que se acercaron a escucharnos y se quedaron sorprendidos de la calidad y de lo armonioso y bonito que era. Tuvimos muy buena acogida. Incluso en la venta del CD que pensábamos vender ocho o diez y salieron por decenas. El público se animo y se quedo muy sorprendida. Si le gusta a las personas que desconocen esta música, los que la conocen, la disfruta todavía más. Por lo que mi respuesta a que le diría a quien no conoce nuestra música es que fueran a un concierto de estos y que se den la oportunidad, el placer y el gozo de escuchar otro tipo de música.

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