
A mis soledades voy…
Gran parte de los problemas personales de hoy día provienen de no estar educados para vivir la soledad sentimental y la física. Nuestra sociedad tiene miedo a la soledad. Es cierto que la soledad impuesta es una fuente de dolor tan profunda que puede abrir la puerta a la depresión. Hay que cuidarla. Las ciudades se llenan de seres solitarios (55 mil en Salamanca) que corren el riesgo de vivir de espaldas a su entorno llevados por el mito occidental (…)
















































