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Opinión

Salamanca necesita ser Fuenteovejuna

La provincia de Salamanca ha perdido en 2021 un total de 1.739 habitantes, 29.000 desde el año 2009, una tendencia que los salmantinos y nuestros gobernantes no estamos sabiendo frenar y que puede convertir a Salamanca, dentro de no mucho tiempo, en una ciudad de universitarios procedentes de otros lugares y jubilados propios del lugar, y a la provincia en un territorio en el que la ganadería y la agricultura sean más un recuerdo que una realidad y que termine convirtiéndose en un enorme coto de caza para cazadores ricos de otros territorios de España.

Para Salamanca son fundamentales las comunicaciones por carretera y ferrocarril. Recientemente 17 instituciones y entidades de Salamanca firmaron un manifiesto por la recuperación de las frecuencias ferroviarias de la línea Alvia, que comunica con Madrid. Además de Ayuntamiento, Diputación y las dos universidades firmaron el manifiesto numerosas asociaciones empresariales, sindicales, asociaciones de vecinos y otras agrupaciones sociales. Hasta donde mis recuerdos llegan es la primera vez que un acto de estas características tiene lugar en Salamanca.

Las redes sociales llevaban algún tiempo con esta reivindicación sin obtener ninguna respuesta por parte de RENFE y, curiosamente, después de la firma del manifiesto RENFE se ha dignado en responder vía Twitter con un comunicado desafortunado en el fondo y la forma, que al menos indica que les preocupa su imagen pública.

Es necesario que a la firma del manifiesto siga una campaña de reivindicación para conseguir restablecer las comunicaciones por ferrocarril que son básicas para numerosos sectores de Salamanca y, desde luego, imprescindibles para fijar la población al territorio, evitar que continúe la sangría y, en la medida de lo posible, hacer que revierta.

Los salmantinos somos conservadores y conformistas y poco dados a levantar la voz y movilizarnos. Estamos acostumbrados a que con el PP en el Ayuntamiento y en la Junta y con el PSOE o el mismo PP en el gobierno de la nación, los partidos políticos salmantinos sean incapaces de ponerse de acuerdo en reivindicaciones que son básicas para nuestra supervivencia, formando frente común con independencia de quien gobierne en cada institución.  Prevalece el seguidismo y la obediencia ciega a los correligionarios que gobiernan en Valladolid o en Madrid.

Lo mismo podemos decir de las fuerzas sociales de Salamanca, incapaces de unir fuerzas para realizar reivindicaciones comunes y convocar movilizaciones de apoyo, posiblemente por estar penetradas hasta la médula por los partidos políticos que siempre practicaron la desmovilización social por miedo a no poder controlarla. Lejos en el tiempo quedan los movimientos ciudadanos, especialmente el movimiento vecinal, que fueron instrumentos para la contestación social y que incluían a gentes de diversas sensibilidades ideológicas, políticas o confesionales. Excepción hecha de Pepita Mena que supo mantener siempre su aire reivindicativo en el movimiento vecinal y en su propio partido el PSOE, defendiendo siempre los intereses de Salamanca.

Lo más parecido y próximo en el tiempo que recuerdo fue la campaña por la apertura de la autovía a Madrid que logró dinamizar las obras que eran eternas y que se abriese poco tiempo después. Algo parecido necesitamos ahora para forzar el brazo de Renfe y recuperar ahora los trenes perdidos.

Esta provincia no saldrá adelante si no existe una conciencia colectiva de que es precisa una reacción colectiva, un Fuenteovejuna, que despierte el sentimiento colectivo de marginación y sea capaz de poner en marcha una movilización social sostenida en el tiempo que fuerce a los políticos a poner los intereses de los salmantinos por encima de los intereses partidarios, una tarea difícil pero en la que nos va algo tan elemental como la supervivencia.

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2 comentarios

  1. ¿Por qué creéis que surgen «Unión del Pueblo Leonés» y ahora «¡Soria Ya!»? Porque los partidos de corte nacional, que ponen a los representantes a dedo, les hacen votar en contra de su tierra si hace falta.

    Y sí, la gente de aquí, la del oeste despoblado de España es muy muy poco reivindicativa. Creéis que solo por ser españoles nos van a arreglar los problemas. Aquí hacen mantenimiento de lo que hay pero cada vez menos.

    Soy español con los mismos derechos que todos pero parece que las inversiones siempre se las llevan los mismos, empezando por las ciudades sobre los pueblos; Valladolid sobre el resto de provincias de CyL ; Madrid, Barcelona, Valencia, etc sobre el resto de provincias de España.

    Una de dos: o los representantes locales de partidos mayoritarios se vuelven más reivindicativos o se votan localismos.

    El conclusión, está bien lo que han hecho estos organismos de Salamanca, pero se queda corto, no hay que pedir solo lo que se ha quitado por la pandemia hay que tener más altura de miras y hacer discriminación positiva con los territorios pobres

  2. El 12 o 13 hay una jornada de paro en León para reivindicar cosas muy parecidas. Veo que se han adherido sindicatos y asociaciones que aquí también existen
    Podemos escondernos en el eterno conservadurismo de la sociedad, pero repito que hay mucha gente que gustosamente se movilizarían, pero falta una convocatoria mínimamente valiente de sindicatos y o asociaciones. Vamos a permitir que nuestra tiega siga derrumbándose o vamos a trabajar un poco por ella, por nosotros?. Hay tiempo

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