
Hacer por sanar
Todos estamos por el gozo, la tranquilidad y el bienestar. En la naturaleza humana está rehuir del sufrimiento, la angustia y el temor. Sorprende, pues, que no se haga más contra quienes promueven los enfrentamientos personales, las guerras entre pueblos y siendo lobos se disfrazan de corderos. Es hora de que prevalezcan lo sensato y racional. Pese a que sea más fácil herir que curar, nunca será preferible dañar que sanar. Tendemos a la buena salud, un trabajo grato, trato (…)


































