
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos
Las empresas humanas reflejan inevitablemente el carácter de quienes las impulsan. Lo comprobamos a diario en la vida cotidiana y, lamentablemente, también en el acontecer político nacional e internacional. Así se marcan los tiempos y las épocas; así los hombres (y mujeres) del pasado han roturado la historia. En vísperas de celebrar los 25 años de que Salamanca fuera Capital Europea de la Cultura en 2002, quiere la casualidad que, entre los centenares de volúmenes de una biblioteca heredada, alguien (…)















































