
Evitar el ir a peor
En momentos de confrontación, recelo y decepción, hace falta que aparezcan personas honestas y prestigiosas que obren con integridad y sirvan de ejemplo. Figuras de esas que hacen digno el gobierno y no instrumento de poder, mejoran la vida de la gente y escuchan más que hablan. Sobran quienes se sirven del cargo y los que en vez de resolver problemas los crean. Gente a rechazar y reprobar. De insolencias, bulos y mentiras están hechas las patas de la ineficacia (…)












































